Hambre de Dios
HAMBRE DE DIOS.
No podemos caminar,
con hambre bajo el sol.
Danos siempre el mismo Pan:
tu Cuerpo y Sangre, Señor.
Andamos todos de este Pan,
el Pan de la unidad.
En un Cuerpo nos unió el Señor
por medio del Amor.
Señor, yo tengo sed de ti,
sediento estoy de Dios.
Pero pronto llegaré a ver
el rostro del Señor.
Por el desierto el pueblo va cantando su dolor,
en la noche brillará tu luz,
nos guía la verdad.