Cruz Comunidad Misionera

Salmos 58

2 Dioses, ¿será verdad que hacen justicia y gobiernan como es justo a los hijos de los hombres?

3 Pero no, de adrede cometen injusticia y sus manos imponen al país la violencia.

4 Desde el seno materno andan descarriados los impíos; desde el vientre de su madre se desvían los que dicen la mentira.

5 Su veneno es veneno de serpiente, son sordos como el áspid que se tapa el oído

6 para no oír la voz del encantador, del que doma a las serpientes.

7 Oh Dios, rompe los dientes de su boca; quiebra, Señor, sus colmillos de leones.

8 Que se escurran como agua de un vaso roto, que se sequen como hierba pisoteada.

9 Que sean cual babosa que se va deshaciendo, o como el aborto que no ha visto el sol,

10 como zarza quemada antes de que claven sus espinas: ¡que los arrebate un torbellino!

11 ¡Qué alegría la del justo al ver la venganza! Lavará sus pies en la sangre del impío.

12 Y dirán: '¡Sí, se gana con ser justo; sí, hay un Dios para juzgar al mundo!'